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Una de las cuevas más antiguas de España

Una de las rutas más bonitas para hacer dentro de Alicante es sin duda, la ruta de la Cova Tallada, además de sentirte un auténtico Indiana Jones, podrás disfrutar de una de la cuevas abiertas al mar más antiguas e impresionantes de España. La Cova Tallada cuenta con unos 400 metros, de recorrido, diferentes salas y galerías, algunas muy amplias y con altos techos incluso algunas inundadas por el agua del mar.  

Esta situada en los acantilados de la reserva natural Cabo de San Antonio en Jávea, muy cerca de la cala Les Rotes en Denia, y custodiada por la Torre del Gerro. La Cova Tallada oficialmente pertenece al término municipal de Xábia, pero hay que decir que la ruta principal y las excursiones suelen salir desde Denia, ya que esta mucho más cerca y tiene un acceso más fácil.

Historia de la Cova Tallada

Esta maravilla ha sido moldeada por el Mar Mediterráneo y por el ser humano, ya que desde el S.XVI se ha utilizado como una cantera de grandes piedras romanas para la construcción de edificaciones míticas cercanas como por ejemplo, el Castillo de Dénia. Aunque se cree que la cueva puede ser mucho mas antigua ya que se encontraron lamparas de descendía Arabe que tasan del siglo XI o XIII. También se cree que durante la Segunda Guerra mundial la Cova Tallada se utilizó cómo guarida para los submarinos. 

Como acceder a la Cova Tallada

Hay dos rutas para acceder a la Cova tallada, una ruta mas larga que sale desde Jávea. Puedes empezarla desde el puerto, con casi 2 horas y 20 minutos de recorrido o puedes empezarla desde el Santuario de la Mare de Deu dels Angels en la plana del Montgó, con unos 40 minutos de recorrido. La ruta más corta y la que yo realicé, se empieza desde Dénia. Hay que dirigirse hacia la Cala Les Rotes, a las afueras de Dénia, aparcar el coche en los aparcamientos cercanos y emprender el recorrido desde ahí. Nosotras salimos desde Benidorm, tardamos unos 50 minutos en coche hasta llegar a la Cala les Rotes por la autopista, pero tuvimos mucha suerte ya que en la fecha que fuimos, mediados de Octubre (temporada baja), había aparcamiento de sobra y poca gente tanto en los accesos como en la cueva en sí. 

Ten en cuenta que si vas en temporada alta (meses de verano) puede que te encuentres una estampa totalmente diferente, ya que desde 2019 y debido a las masificaciones de gente, el acceso esta restringido a un número limitado de visitantes por día, tanto si accedes en kayak por el mar o como excursionista por tierra. Durante estas fechas deberas reservar cita previa por internet para poder acceder a la cueva aquí

Ruta de la Cala les Rotes

Tras aparcar en los aparcamientos gratuitos cercanos a la cala nos perdimos un poco, porque fuimos hasta el final de la Cala Les Rotes creyendo que la ruta comenzaba desde ahí pero no. El camino correcto se empieza desde la calle Vía Láctea, hacia la mitad del camino a la derecha nos encontraremos la Torre del Gerro, una torre vigía defensiva del S. XVI. Se debe continuar hasta llegar a una curva donde se debe seguir por un sendero. Da la sensación de que se acaba la calle, y es ahí  donde comienza el sendero.

Esta ruta tiene una dificultad intermedia, a veces sientes que no sabes por dónde continuar, pero si afinas los sentidos, siempre se ve por donde sigue el camino, siempre al borde del mar. Durante todo el sendero encontraras pequeñas flechas en las piedras o en algunas zonas de más dificultad descubrirás incluso, que te puedes ayudar de unas cuerdas ya aseguradas al suelo. También hay carteles por el camino que te avisaran hacia donde vas y ya casi en la entrada de la cueva los carteles que señalan las otras rutas que puedes recorrer desde ahí.

Entrando en la Cova Tallada

La entrada a la cueva empieza como una auténtica película de aventuras primero tienes que bajar por una cuerda y después cruzar por una zona algo dificultosa que baña el mar con sus olas. En Octubre todavía no hacía mucho frio y mojarnos para llegar al otro lado lo hace todo más emocionante pero debes tener cuidado si vas un día de fuerte oleaje y marea alta porque seguro que es muchísimo más complicado. La entrada a la cueva podríamos decir que es la parte más complicada del camino.

Lo que nos encontraremos en su interior

La cueva tallada es bastante profunda y amplia cuenta con varios pabellones, tiene formas increíbles donde sacar unas fotos a contraluz perfectas para cualquier red social. Hay piscinas saladas hechas por el mar y zonas donde poder escalar y ver la zona con más perspectiva. Cerca saliendo por un agujero hay una pequeña isla cercana poco cómoda pero con mucha diminuta vida marina. También hay unas zonas más profundas en el interior de la cueva donde es recomendable llevar linternas para explorar la zona con mayor comodidad.

La mejor parte de la experiencia es poder perderte por la cueva y explorar. Encontraras desde una curiosa inscripción muy desgastada grabada en roca, que dice: PHILIPUS III HISP REX CAVERNAM HANC PENETRAVIT AN MDXCIX , es decir, Felipe III, rey de España, entró en esta cueva en el año 1599. Hasta diferentes secciones, zonas escondidas y jacuzzis naturales, piedras perforadas por el hombre y erosionadas por el mar. Poder contemplar como el hombre y el mar han tallado, nunca mejor dicho, una cueva tan espectacular que prácticamente parece sacada de un libro de fantasía. Es una experiencia muy recomendable para pasar la mañana, almorzar y contemplar la fuerza de la naturaleza en todo su esplendor es todo un regalo. 


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